13 de Julio de 2019

Escalera de Agresión y señales de Calma

La necesidad de los perros de comunicarse tanto con personas como con perros en una sociedad en la que tienen que convivir con numerosos individuos de su especie y otras especies, a veces en entornos pequeños, a cortas distancias y atados a correas, compitiendo por recursos limitados... ha hecho que despierte especial atención el estudio del repertorio de comunicación que tienen para resolver conflictos cotidianos derivados de estas situaciones.

En este artículo os hablamos de la Escalera de Agresión descrita por Kendal Sheperd con todo este repertorio en escala creciente, así como de las conclusiones de un estudio piloto derivadas de la observaciones de multitud de interacciones entre perros analizando las señales de calma descritas por Turid Rugaas. Finalizamos con las conclusiones finales a tener en cuenta por propietarios y profesionales del sector canino. El conocimiento y la interpretación de estas señales de comunicación preventivas de episodios de agresividad no pueden ser ignoradas en ningún proceso educativo.

ESCALERA DE AGRESIÓN DE KENDAL SHEPERDS

Esta escalera describe paso a paso como reacciona un perro ante una situación que le produce estrés o miedo ante una interacción que siente como amenazante ante otro individuo.

Los primeros pasos de la escalera describen la fase de ‘Apaciguamiento activo’. Aquí el perro ya siente miedo y todo su lenguaje corporal de comunicación es para advertir de una posible agresión. Aquí el perro se dará la vuelta e incluso intentará alejarse despacio para advertir que no quiere confrontación.

Si las señales mostradas en la fase de ‘Apaciguamiento activo’ no tienen resultados, el perro pasa a la fase de ‘Agresividad defensiva’ presentando un comportamiento de protección y sumisión. Es su forma de decirle al otro perro que ‘no quiere hacerle daño’.

En la última pase de ‘Agresividad ofensiva’ el perro empieza a tensar su musculatura y enfocar más la mirada. En este momento, en el que el perro no ha conseguido evitar la intimidación del otro perro, le avisa de que si no cede tendrá que atacar (enseña dientes). Gruñir, tensar la musculatura de la cara, enseñar los colmillos e incluso morder al aire precederán a la mordida que generalmente será floja y sin ánimo de hacer daño.

Si los perros tienen la oportunidad de evitar el conflicto, lo harán avisando con toda la escalera de agresión.

ESTUDIO PILOTO DE SEÑALES DE CALMA

Estudiar la señalización de los perros domésticos ha despertado especial interés para entender la comunicación entre perros. Ya Turid Ruggas (2006) describió las señales de calma mediante las cuales los perros son capaces de apaciguar tensiones comunicativas.

A continuación os mostramos algunos de los hallazgos del estudio “Análisis de la comunicación visual intraespecífica en perros domésticos (canis Famililaris): Un estudio piloto de señales de calma” (Chiara Mariti et al. 2016). En este estudio se tuvieron en cuenta distintas interacciones entre 24 perros (machos/hembras, de la misma familia/desconocidos) y estudiando las señales de calma descritas por Turid Rugaas. En total se observaron 2.130 señales de calma:

  • Los comportamiento que se mostraron con mayor frecuencia fueron girar la cabeza, lamer el hocico, quedarse congelado o retirarse lentamente.
  • Estadísticamente se mostraron más señales de calma en perros que interactuaban que en perros que no tuvieron interacción por lo que se sugiere que estas señales tienen un papel comunicativo.
  • Hubo más señales de calma entre perros desconocidos que entre perros que se conocían.
  • En la mayoría de los casos, el perro remitente mostró al menos una señal de calma después de haber recibido un comportamiento agresivo del destinatario. Después de mostrar esta señal de calma en la mayoría de los casos hubo una desescalada de agresividad (Sheperd 2009) del otro perro por lo que disminuía estadísticamente la posibilidad de un comportamiento agresivo. Esto sugiere que las señales de calma tienen un papel de prevención de nuevas conductas agresivas.
  • Existe la hipótesis de que hay más tensión cuando la relación no está establecida (perros desconocidos) derivada de un mayor número de episodios agresivos. Por el contrario, lamer la boca del otro perro se daba más entre perros que se conocían (posiblemente debido a que se necesita familiaridad para correr el riesgo de acercarse a la boca del otro perro).

 

 

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CONOCER LA ESCALERA DE AGRESIÓN O SEÑALES DE CALMA EN UN PERRO? CONCLUSIONES

  • Según los hallazgos de distintos estudios (Chiara Mariti et alt. 2016), éstos apoyan la hipótesis que todas estas señales desempeñan un papel específico de comunicación en las comunidades caninas y contribuyen a reducir las interacciones agresivas.
  • Teniendo en cuenta, que todas estas señales forman parte del ritual comunicativo entre perros que se encuentran en situaciones percibidas por ellos como amenazantes, deben entenderse como elementos comunicativos necesarios para la resolución de conflictos. Es por esto, nada recomendable ‘castigar’ o ‘inhibir’ ninguna de estas señales. Si castigamos (o inhibimos) cualquiera de ella, desaparecerá de la escalera de agresión pasando directamente al peldaño superior privándonos de la oportunidad de reconocer las emociones de nuestros perros en sus relaciones con su entorno y por tanto poder ayudar a prevenir el conflicto. Se podría decir que un perro ‘saludable’ es aquel que ante una situación ‘amenazante’ es capaz de emitir todas y cada una de estas señales antes de reaccionar de forma agresiva, esto es, antes de morder (atacar).
  • De estos estudios también se desprende la necesidad de una correcta socialización durante toda la vida del perro (y más importante aún en su etapa de cachorro) pues todas estas comunicaciones y experiencias vividas le entrenarán para la resolución de conflictos posteriores.
  • Un perro que debido a una nula o deficiente socialización en etapas tempranas no conoce o muestra el repertorio de señales de calma en la escalera de agresión tendrá mayor dificultad para evitar conflictos pues no será capaz de comunicarse con otros perros a estos niveles y sus movimientos o comportamientos podrían ser maltinterpretados por otros perros. De aquí la importancia de una correcta socialización y respetar los tiempos necesarios de estancia y convivencia con la madre y los hermanos de camada desde cachorros.
  • Muy importante es tener en cuenta nuestro material de paseo. Como se deslumbra del anterior estudio, las señales de calma más utilizadas fueron girar la cabeza, lamer el hocico, quedarse congelado o retirarse lentamente. Cualquier material que no permita realizar estar señales o ser interpretadas por otros perros en distintos encuentros (incluso si no se dan de forma cercana) puede dificultar futuras interacciones. Así por ejemplo se debe tener en cuenta que los ‘ronzales’ halti no solo no permiten girar la cabeza si no que además ‘castigan’ este comportamiento. Los arneses ‘antitiro de anilla frontal’ tampoco permiten el volteo del cuerpo (es más, lo castigan) por lo que podrían dificultar la comunicación en interacciones futuras y la confianza y habilidades de nuestro perro cuando se relaciona con otros perros. El bozal, puede o bien no permitir lamerse el hocico o que otros perros no puedan advertir esta señal por lo que no tengan forma de interpretarla. Por norma general, en una sociedad que no nos permite tener a nuestros perros sueltos, optar por un material de paseo que les permita la mayor libertad posible de movimiento y expresión, en la medida de lo posible, ayudará a que tu perro se relacione mejor con otros perros.

Nota: Si tienes problemas de agresividad con tu perro, te recomendamos que consultes con un buen profesional que con todos estos conocimientos y el estudio concreto de tu caso pueda darte unas pautas y orientarte a encauzar el problema.

 

Vida Pla
Educadora, entrenadora e Instructora canina
www.experienciacanina.com

 

Referencias:

Chiara Mariti (2016). Analysis of the intraspecific visual communication in the domestic dog (Canis familiaris): A pilot study on the case of calming signals. Journal of Veterinary Behavior. Department of Veterinary Sciences, University of Pisa, Italy. Department of Psychiatry and Legal Medicine, Autonomous University of Barcelona, Spain.

Turid Rugaas (2006). On Talking Terms with Dogs: Calming Signals. A Dogwise Training Manual.

Figura Escala de agresión. Canine ‘Ladder of Agression’. BSAVA (British small animal Veterinary Association)

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